DESPUES DE QUE
Lluvia, lluvia y más lluvia cae sobre el triste y seco pavimento.
Gritos, gritos y más gritos se escuchan desde la casa del vecino.
Autos y más autos pasan fuera de mi ventana, mientras el mundo comienza a hacerse pedazos, mientras nuestros cuerpos se cristalizan no queda más remedio que huir de la escena del crimen.
Besos y caricias se asoman desde el balcón de tu casa, me nublo, te espero, te odio.
Risas, risas y llantos se auguran desde la vereda del frente, tomo mi telescopio y te busco en esa estrella, asomo mi cabeza entre las sabanas y me doy cuenta que ya te has ido.
Golpes, insultos y vómitos se sienten toda la vida.
Hambre, sudor y hedor se huele bajo mi alcoba.
Perros, gatos y lobos se sienten bajo esta luna llena.
Pasos de mujeres sigilosas caminan por aquel bulevar.
En mi ventana empañada aun queda dibujado un corazón echo por tu puño que conservo para recordarte.
En mi mente tus suaves palabras ya las he tratado de olvidar.
Los pasos, los gritos, las velas, las sirenas, todo se entremezcla en sueños hechos realidad.
El libro a medio leer en el velador, tu foto tirada a la basura, mi cuerpo flotando en aquel lugar.
Noches de viva esperanza siguieron, desde que abandonaste aquel lugar.
Noches de calida luz, me acompañaron en mi despertar.
Días y días en penas, desde que la luz comenzó a alumbrar.
Sólidos vientos susurran un nuevo despertar.
Gritos, gritos y más gritos se escuchan desde la casa del vecino.
Autos y más autos pasan fuera de mi ventana, mientras el mundo comienza a hacerse pedazos, mientras nuestros cuerpos se cristalizan no queda más remedio que huir de la escena del crimen.
Besos y caricias se asoman desde el balcón de tu casa, me nublo, te espero, te odio.
Risas, risas y llantos se auguran desde la vereda del frente, tomo mi telescopio y te busco en esa estrella, asomo mi cabeza entre las sabanas y me doy cuenta que ya te has ido.
Golpes, insultos y vómitos se sienten toda la vida.
Hambre, sudor y hedor se huele bajo mi alcoba.
Perros, gatos y lobos se sienten bajo esta luna llena.
Pasos de mujeres sigilosas caminan por aquel bulevar.
En mi ventana empañada aun queda dibujado un corazón echo por tu puño que conservo para recordarte.
En mi mente tus suaves palabras ya las he tratado de olvidar.
Los pasos, los gritos, las velas, las sirenas, todo se entremezcla en sueños hechos realidad.
El libro a medio leer en el velador, tu foto tirada a la basura, mi cuerpo flotando en aquel lugar.
Noches de viva esperanza siguieron, desde que abandonaste aquel lugar.
Noches de calida luz, me acompañaron en mi despertar.
Días y días en penas, desde que la luz comenzó a alumbrar.
Sólidos vientos susurran un nuevo despertar.
1 Comments:
...que no solo susurren.. ojalá te despierte de un grito y te aleje de ti.
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